Clima
Se ha dicho que el clima de la región es uno de los más agradables y suaves del mundo. Es cierto que las lluvias aún son escasas pero hay compensación en las nubosidades litorales y las precipitaciones andinas. Pero es la temperatura – promedio 14,7ºC en La Serena – la que lo hace merecedor de estos elogios. La diferencia entre el día y la noche – oscilación diaria: 7,6ºC – y entre invierno y verano – 11,7ºC en julio y 18,4 en febrero – son pequeñas y se desconocen los excesos de calor y frío. La nubosidad litoral mantiene cubierto el cielo normalmente hasta el mediodía; sólo dos meses y medio en el año completamente despejado.
Este fenómeno se manifiesta en la zona de Fray Jorge (Altos de Talinay), donde por las características del relieve (pared alta y abrupta cercana al mar) la humedad es interceptada manteniendo un bosque de tipo relictus similar al de las regiones meridionales. Al igual que sucede en Atacama, la influencia del mar penetra al interior del territorio a través de los valles transversales y de las terrazas marinas, del Elqui y Limarí, lo que explica la regularidad de las temperaturas.
En cuanto a las precipitaciones en estos valles, son del orden de los 130 mm. al año, como se ha medido en La Serena y Ovalle. Más al interior, al terminar la influencia de la humedad costera, en las mesetas y valles altos impera un clima de cielos limpios la mayor parte del año, a tal punto que por esta circunstancia la astronomía mundial los eligió como los más adecuados del Hemisferio Sur para construir dos de los observatorios más avanzados del planeta, El Tololo y La Silla. Las temperaturas en estos lugares son más extremas, mostrando una apreciable diferencia entre día y noche e invierno y verano, pero sin excesos ya que el promedio es de 17ºC.
En cuanto a la precordillera, el macizo y las cumbres transversales, las precipitaciones son más abundantes aunque irregulares pudiendo llover o nevar según las diferencias de temperatura y según la altura.



